Área de mediación

Este despacho cuenta con un área de Mediación integrado por un equipo de profesionales cualificados y titulados para ofrecer este servicio. Letrados de profesión, su interés por ayudar a solucionar los problemas de las personas de una manera más cercana, capacitados para aliviar el problema escuchando y entendiendo a las personas, acercando posturas y facilitando el diálogo entre los afectados.

La mediación se presenta actualmente como una vía de solución alternativa de conflictos que se sitúa al margen de la tutela judicial, permitiendo a las partes llegar a un acuerdo consensuado, voluntario y libre para solucionar sus controversias. Es más ventajoso que la disputa judicial para los litigantes puesto que no hay un ganador y un perdedor, sino que las dos partes salen ganando (win-win) al adoptar por ellas mismas el acuerdo que regirá sus futuras relaciones.

mediacionEste método ofrece una capacidad mayor para “escuchar” a los agentes en conflicto que pueden hablar de su problema sin las limitaciones del proceso judicial, flexibilidad para adaptarse a las exigencias del problema (siempre particular), y un menor coste, tanto en términos económicos como en tiempo. Por todo ello se presenta como una vía, más moderna, libre y humanizada de estudiar los problemas y encontrar las mejores soluciones.

En concreto este despacho mantiene expertos mediadores en el ámbito civil, considerado el más adecuado para la mediación, en particular; el familiar, desde herencias hasta conflictos intergeneracionales, pasando por conflictos posteriores a separaciones o divorcios, medidas paterno-filiales, etc, y el mercantil, (en general todo tipo de relaciones y contratos entre empresas y particulares). Todo ello sin descartar nuevos ámbitos de actuación, que van surgiendo a medida que se populariza y se empieza a dar a conocer la mediación, como son los conflictos vecinales, sanitarios, deportivos e inmobiliarios, por citar algunos ejemplos típicos.

Ofrecemos un servicio integral de mediación, desde la primera toma de contacto con la parte que se interesa por este método de resolución de conflictos, hasta la redacción del acuerdo y su asistencia para hacerlo vinculante. Todo ello manteniendo con rigor los principios en los que debe basarse todo mediador, como son la imparcialidad, la neutralidad y la confidencialidad.